La dinámica general de la pareja
Dos Leos juntos son dos hogueras en el mismo patio. Mismo fuego, mismo calor, y también el mismo humo. Leo es fuego fijo y su regente es el Sol. El Sol no gira alrededor de nadie: alumbra y espera miradas.
Se reconocen rápido. Hablan alto, se ríen fuerte, se cuentan la vida entera la primera noche. Los dos son generosos: pagan la cuenta, regalan sin motivo, organizan la fiesta. En una casa así siempre hay gente, música y algo rico en la mesa.
La metáfora de esta pareja es sencilla: dos soles en un solo cielo. Los dos caben, pero no en el mismo centro a la vez. Turnarse el centro del escenario es la tarea principal de esta unión.
Leo rige la casa quinta, es decir, los hijos, el juego y la creatividad. Aquí esta pareja brilla de verdad. Montan cumpleaños que los sobrinos recuerdan durante años y obras de teatro en el salón un domingo cualquiera.
Lo difícil es otro rasgo del signo: Leo es fijo. Dicho en palabras normales, cambiar de opinión cuesta. Dos personas fijas discuten por el mismo tema durante años. La energía no falta; la flexibilidad, sí.
Relación y amor
Esta pareja ama en voz alta. Los dos necesitan que el cariño se vea